domingo, 7 de junio de 2015

"Soy la canción más triste de toda la historia".

"Mi bandera blanca es mi piel desnuda, y hace tiempo que no paso frío. Quien me conoce sabe que no es fácil hacerlo, por eso, los pocos que lo consiguen se quedan para siempre. Del mismo modo, tengo que confesarte que te he olvidado, que aquí ya hace tiempo que es primavera, aunque haya días de lluvias torrenciales - y quién lo diría, amor, con esta vida que llevo tan llena de tropiezos."
Una vez el tiempo se paró por nosotros, ahora es todo cuesta abajo, es una caída empinada y sin frenos, y, en el fondo, sólo puntiagudas piedras riéndose de ti al ver como poco a poco te desintegras,
te destrozas,
y ardes.
Para cuando llegas abajo, eres únicamente un despojo humano, como quien es destrozado por palabras crueles de una mujer despechada, o por miradas hostiles de aquellos que te miran al pasar. Como quien fue abandonado por su musa, con una nota de despedida en la almohada tras darte la noche de tu vida.
 La oscuridad, entonces, pasa a reordenar los mueble de tu dormitorio, y tus ojos comienzan a olvidar la luz. Y vives allí, en aquella esquina, junto las arañas y las pesadillas, mientras eres barrido como polvo por el tiempo. A veces te permites creer, en lo que sea, pero, por miedo, vuelves a cerrar los ojos, y dejas que los monstruos de tu oscuridad se ceben contigo.
Si las personas fuesen edificios en construcción, yo me derrumbé, ya no recuerdo cuando. Hay escombros. Muchos escombros. Soy la canción más triste de toda la historia.
Pero de todo se sale, o eso dicen. Queda aún la posibilidad de incorporar ese dolor en ti, y hacerlo tuyo, y convertirlo en flor. Pero aquello que nace del dolor es débil, e incluso la flor más bonita se marchita con el paso de un huracán, que es la vida.
¿Deberíamos enseñar, entonces, a vivir para sufrir, o vivir con el único propósito de sobrevivir?
Ambos igual de deprimentes.
¿Por qué no solo vivir por vivir? Que la vida puede ser amarga y dulces, puede ser sonrisa o tristeza, pero desde luego, si no hubiera altibajos, significaría que estas muerto. Muerto en vida. Qué muerte tan cruel.
Serlo todo, sin aguantar el peso de nada, caminar descalzos por la vida como si esta no fuera a derrumbarte nada mas le des la espalda. Dejar de buscar tu media naranja para comenzar a besar sapos, y con suerte, llegar a darte cuenta de que ninguno de ellos llegará ser un príncipe, y que, de serlo, solo conocería esa vida encharcada, sucia y repulsiva.
Para dejar de ser solo una canción triste, y llegar a convertirte en la canción más bonita, y más triste, que jamás habría escuchado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario