Llegará el día que no tenga miedo a abrir los ojos dentro del mar de oscuridad en el que me zambullo cada vez que respiro. Será ese día en el que cuando me mires y me vea reflejada en ti, no tendré miedo de que me descubras, y será solo un día cualquiera en el que salte por todas partes y sonría, sin ninguna objeción. Ojala me quieras libre, que la luna me sabe a poco.
Ojala un día te rías contándome que no has dormido en toda la noche porque has estado pendiente de que no me falten besos, para sonreír incluso dormida, porque eso significará que no he dormido sola, que me has protegido de los monstruos y las brujas, que estoy a salvo de mi, de ti y del mundo.
Ojala un día me digas que no te doy miedo, que todos tenemos días malos. Y entonces me miras, y me dices que los ojos tristes son más sinceros y bonitos que unos que nunca han visto llorar.
Sería gratificante saber que puedo llorar y gritar y que no saldrás corriendo, sino que te quedarás conmigo y simplemente me mirarás, como sé que lo haces cuando crees que no me doy cuenta, y me calmarás. Entonces el mundo volverá a girar para tener sentido, porque tu giras con él.
Quiero ser feliz conmigo misma. Quiero vivir, no puede ser tan difícil.
Una pena que sea mentira, una ilusión lejana de esperanza. Mas divagaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario