Si, he estado pensando: vivimos sin futuro.
Eso es lo sorprendente: con las narices apretujadas contra una puerta cerrada. Pero, ¿sabes qué? Creo que vivimos demasiado preocupados, siempre estresados por lo que será o no, por lo que vendrá o se ira.
Qué manera mas tonta de sufrir, ¿no? Yo creo que es más fácil que eso, la mejor manera de predecir el futuro es crearlo: ser feliz cuando te pilla lloviendo en la calle sin paraguas y acabar empapada hasta las bragas, llorar muchísimo para limpiarte por dentro, pero lo más importante es sentir intensamente, que no te vayas sin haber querido de verdad o sin llorar de risa porque tu amigo se caiga en la calle.
Desde que llegaste... Eso es lo que siento, que el corazón se me sale, y quiero decirte tantísimas cosas que acabarías queriendo huir de mi para no escucharme mas.
Me dice que soy preciosa, y juro que lo niego siempre solo para que vuelva a decírmelo, porque de verdad que no me cansaría de escucharlo.
Pero es el silencio antes de una frase o la palabra decisiva, la mirada antes de comerte a mordiscos o a besos, o los dos a la vez, que te sientas cómodo en mi cama e incluso pongas los pies en la pared, (como en tu casa, vaya), que tu pecho sea mi almohada perfecta, que esté en mi casa en chándal, o en bragas, con un moño y sin maquillar, y que aún así no salgas corriendo, sino que te quedes mirándome, como si todo fuera natural...
Eso es lo que a mi me hace feliz, que pueda ser la niña que soy realmente pero contigo, y de verdad, te lo prometo, no podría ser más feliz de lo que lo soy ahora.
Así que gracias, por ser mi inspiración y mi mayor dolor de cabeza, por regañarme cuando tengo un mal día y abrazarme tan fuerte que me taladres hasta el alma. No te haces una idea del bien que me haces, y creo que nunca podré devolverte la felicidad que me has traído.
Cuando leas esto, estoy segura que sabrás que va dirigido para ti, así que ojalá te sonrojes como lo hago yo, y tengas tantas ganas de verme como las que tengo yo de verte a ti.
domingo, 25 de octubre de 2015
domingo, 18 de octubre de 2015
No somos el espacio que ocupamos.
No somos un cuerpo, ni una talla. No somos los kilos de más ni de menos. No somos nuestros vicios, ni los mal tratadores, ni los maltratados. Tampoco un mal día, y menos aún, uno bueno. No me definen las palabras, ni las tuyas ni las mías, y tampoco los ojos que me ven. No soy tu chica, ni tu niña, ni tu nada. (Vaya, ni la tuya ni la mía). No somos nuestros miedos, cariño, ni nuestras marcas, somos lo que callamos y demostramos ser.
Prefiero ser LA sonrisa. Quiero decir, ese.. impulso que te lleva a abrazar a una persona, o la curiosidad por la que te giras para mirar a alguien (el culo, la vida, que mas da). Quiero ser una sonrisa reflejada en mil espejos, que aunque se rompan, porque siempre se rompen, siga quedando algo bonito de mi. Quiero que cada persona que me conozca se quede con algo mio (mi colonia, o un cachito de mi corazón, que para eso lo tenemos).
Querría ser una foto de la sonrisa con la que me levanto después de soñar contigo. Esa sonrisa, congelada en el tiempo. Así querría que me definieran.
¿Espectadores? El consuelo de los tontos. No me cansaré de decir que cambiamos, y sin embargo, dejamos que otros sean los dueños de nuestras vidas. Y nosotros dentro, mirando, arañando cada nervio, cada segundo de tu vida creyendo que la controlas cuando es ella la que te controla a ti. Menudo mundo de locos.
Lluvia, la puñetera tormenta que te cala hasta los pies, eso seremos.
Aquí fuera sigue lloviendo y haciendo frío. Las nubes van y vuelven. El sol a veces calienta y otras desaparece. Y tu estas aquí, aún no sé donde, pero conmigo, y la vida es un poquito mejor desde entonces.
Prefiero ser LA sonrisa. Quiero decir, ese.. impulso que te lleva a abrazar a una persona, o la curiosidad por la que te giras para mirar a alguien (el culo, la vida, que mas da). Quiero ser una sonrisa reflejada en mil espejos, que aunque se rompan, porque siempre se rompen, siga quedando algo bonito de mi. Quiero que cada persona que me conozca se quede con algo mio (mi colonia, o un cachito de mi corazón, que para eso lo tenemos).
Querría ser una foto de la sonrisa con la que me levanto después de soñar contigo. Esa sonrisa, congelada en el tiempo. Así querría que me definieran.
¿Espectadores? El consuelo de los tontos. No me cansaré de decir que cambiamos, y sin embargo, dejamos que otros sean los dueños de nuestras vidas. Y nosotros dentro, mirando, arañando cada nervio, cada segundo de tu vida creyendo que la controlas cuando es ella la que te controla a ti. Menudo mundo de locos.
Lluvia, la puñetera tormenta que te cala hasta los pies, eso seremos.
Aquí fuera sigue lloviendo y haciendo frío. Las nubes van y vuelven. El sol a veces calienta y otras desaparece. Y tu estas aquí, aún no sé donde, pero conmigo, y la vida es un poquito mejor desde entonces.
martes, 13 de octubre de 2015
Lo imposible, a veces, también es necesario.
Querría saber hacer poesía, y así describirte, describirme, lo que sea que ahora ha ocupado el vacío, aunque sea imposible.
A veces no entiendo nada del mundo alrededor. Se creen gigantes los enanos y los payasos te dan ganas de llorar. Y eso que haces con las pestañas que me huracana la sangre, eso que haces sin querer y borra vientos, eso tampoco lo entiendo.
Estaba llena de curvas por fuera y de precipicios por dentro. Cuando no estas, dejas un vacío en el que cabe todo lo demás y sobra espacio. Soy solo la mitad de la mitad de la mitad de alguien que supo ser feliz enteramente, lo demás anda buscando mi sombra, pero no la encuentra. Se fue pegada a tu espalda. No la culpo, solo le tengo envidia.
No te equivoques, sigo creciendo, pero aún no sé escribir sobre la felicidad, ni confiar en nadie que no sea yo. Es culpa de este corazón, o parte de él, que se vuelve loco cuando lo nombran.
"No cambies nunca, te dije una vez, y lo he pensado miles. No cambies, que a mi ya me has cambiado para bien y para siempre. Que haces de mi la mejor versión de alguien que solo quería ser feliz y ahora lo es en los encuentros y en las esperas."Sigo pensando que es injusto despertar sin ti. Que todos los lunes son raros, huelen a martes si no vienes. De tanto hacerme reír acabarás con mi prestigio de exsuicida. El mundo tolera dictadores, pero no poetas felices.
A veces no entiendo nada del mundo alrededor. Se creen gigantes los enanos y los payasos te dan ganas de llorar. Y eso que haces con las pestañas que me huracana la sangre, eso que haces sin querer y borra vientos, eso tampoco lo entiendo.
Estaba llena de curvas por fuera y de precipicios por dentro. Cuando no estas, dejas un vacío en el que cabe todo lo demás y sobra espacio. Soy solo la mitad de la mitad de la mitad de alguien que supo ser feliz enteramente, lo demás anda buscando mi sombra, pero no la encuentra. Se fue pegada a tu espalda. No la culpo, solo le tengo envidia.
No te equivoques, sigo creciendo, pero aún no sé escribir sobre la felicidad, ni confiar en nadie que no sea yo. Es culpa de este corazón, o parte de él, que se vuelve loco cuando lo nombran.
sábado, 10 de octubre de 2015
Lluvia, truenos... Primavera
Sé el miedo que da abrirse. Sé el miedo que da pensar que con un par de palabras pueden robar tu corazón, y que pueden desarmarte con solo una mirada.
Sé lo que es que tus palabras se queden atrapadas en tu garganta porque tienen miedo a sonar tan reales que te asusten.
Todo el mundo se merece a alguien que le cale tan hondo como su canción favorita.
Algo que todavía no entiendo es esta necesidad de escribirte y de explicar por qué mi corazón se salta un latido cada vez que me miras.
Dicen que cada persona en un mundo, con sus cositas y sus manías, con mas cosas malas que buenas, y yo solo pienso en recorrerlo lunar por lunar hasta aprendérmelos.
Quiero disfrutar de tus ruinas y derrumbarlas después, que seas la mano firme que me enseñe a quererme por encima de ti y que me sujete cuando no pueda mas. Querría saber explicar esto que necesito gritar a viva voz y no puedo. Puñeteros poetas.
Quiero que seas un mundo en blanco, como yo, siempre nuevo en todas partes, siempre expectante, cambiando. Que seas como eres, pero no mejor, que si me pierdo no sabré encontrarme.
Vuelve el miedo. Sigo en blanco. Es todo tan... bonito, raro. ¿Y mi musa?
Mariposas convertidas en fuegos artificiales, dinamita, con la mecha encendida. Es... ¿Cómo explicarlo sin caer en el error de intentar describirte? (porque, sinceramente, no puedo). Sería algo así como una mirada llena de vida, unos ojos que llevan encima todo lo que el alma olvida y se llevan todo consigo. Te devastan, te duelen, te conocen. Tu espejo. Si te vieses como te veo yo...
Sé lo que es que tus palabras se queden atrapadas en tu garganta porque tienen miedo a sonar tan reales que te asusten.
Todo el mundo se merece a alguien que le cale tan hondo como su canción favorita.
¿Soy yo quién nace o quién tiembla? ¿Quién espera o quién duerme? Hablo, y la luz avanza. Las estrellas se apagan. Ah, ya no me veo.Somos globos llenos de sentimientos en un mundo de alfileres.
Algo que todavía no entiendo es esta necesidad de escribirte y de explicar por qué mi corazón se salta un latido cada vez que me miras.
Dicen que cada persona en un mundo, con sus cositas y sus manías, con mas cosas malas que buenas, y yo solo pienso en recorrerlo lunar por lunar hasta aprendérmelos.
Quiero disfrutar de tus ruinas y derrumbarlas después, que seas la mano firme que me enseñe a quererme por encima de ti y que me sujete cuando no pueda mas. Querría saber explicar esto que necesito gritar a viva voz y no puedo. Puñeteros poetas.
Quiero que seas un mundo en blanco, como yo, siempre nuevo en todas partes, siempre expectante, cambiando. Que seas como eres, pero no mejor, que si me pierdo no sabré encontrarme.
Vuelve el miedo. Sigo en blanco. Es todo tan... bonito, raro. ¿Y mi musa?
Mariposas convertidas en fuegos artificiales, dinamita, con la mecha encendida. Es... ¿Cómo explicarlo sin caer en el error de intentar describirte? (porque, sinceramente, no puedo). Sería algo así como una mirada llena de vida, unos ojos que llevan encima todo lo que el alma olvida y se llevan todo consigo. Te devastan, te duelen, te conocen. Tu espejo. Si te vieses como te veo yo...
domingo, 4 de octubre de 2015
Fluir
El que no lo haya sentido nunca no podrá entenderlo. Es como que se te eriza el corazón: te duele pero vuelves a por mas. Eso sería el amor: una puñalada que te hace cosquillas. Aunque no tiene sentido intentar materializar algo que ni tus latidos, ni tu sudor, ni tus gemidos pueden explicar.
Solía tener la manía de decir te quiero, siempre antes de tiempo y en cualquier lugar. Tal vez siga siendo así. Tenia las piernas infinitas, siempre abiertas a las visitas, y unos labios sellados que no se dejaban besar. Tenia un corazón blindado, un cuerpo demasiado usado y un corazón que tartamudeaba por un amor sin estrenar.Siempre fui la tercera de alguna otra mitad extraviada, e incluso de mi misma, porque antes estaban los demás.
Huir, hasta que no me reconocieses y me fallasen las piernas, hasta quedarme sin ganas y sin ideas. Esa era yo. Y quien dice huir, dice correrse, porque el sexo sin amor también existe.
¿Será la manía que tenemos de intentar llenarnos con los demás lo que nos hace tan infelices? ¿O tal vez sea el repartir pedazos de nosotros para reconstruir puzles a los que les faltan mil piezas?Es la historia del sol y la luna, siempre corriendo, siempre por detrás, siempre infelices, hasta que llegaba el eclipse. Y fluían, y eran uno hasta volverse a encontrar.
Es terrorífico, porque esta vez no quiero fallar, pero ¿cómo unir dos mundo sin que se destrocen mutuamente?
Esta vez me da igual, destruyeme y permíteme reconstruirte. Déjame equivocarme y enamorarme, que nunca me había querido tanto.
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