Sé lo que es que tus palabras se queden atrapadas en tu garganta porque tienen miedo a sonar tan reales que te asusten.
Todo el mundo se merece a alguien que le cale tan hondo como su canción favorita.
¿Soy yo quién nace o quién tiembla? ¿Quién espera o quién duerme? Hablo, y la luz avanza. Las estrellas se apagan. Ah, ya no me veo.Somos globos llenos de sentimientos en un mundo de alfileres.
Algo que todavía no entiendo es esta necesidad de escribirte y de explicar por qué mi corazón se salta un latido cada vez que me miras.
Dicen que cada persona en un mundo, con sus cositas y sus manías, con mas cosas malas que buenas, y yo solo pienso en recorrerlo lunar por lunar hasta aprendérmelos.
Quiero disfrutar de tus ruinas y derrumbarlas después, que seas la mano firme que me enseñe a quererme por encima de ti y que me sujete cuando no pueda mas. Querría saber explicar esto que necesito gritar a viva voz y no puedo. Puñeteros poetas.
Quiero que seas un mundo en blanco, como yo, siempre nuevo en todas partes, siempre expectante, cambiando. Que seas como eres, pero no mejor, que si me pierdo no sabré encontrarme.
Vuelve el miedo. Sigo en blanco. Es todo tan... bonito, raro. ¿Y mi musa?
Mariposas convertidas en fuegos artificiales, dinamita, con la mecha encendida. Es... ¿Cómo explicarlo sin caer en el error de intentar describirte? (porque, sinceramente, no puedo). Sería algo así como una mirada llena de vida, unos ojos que llevan encima todo lo que el alma olvida y se llevan todo consigo. Te devastan, te duelen, te conocen. Tu espejo. Si te vieses como te veo yo...
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